Rotterdam + Noviembre. Combinación de factores de los cuales sacamos algo significativo como es la disparidad meteorológicamente hablando que nos ofrece: sucesión de días lluviosos, ventosos y cada vez más oscuros y fríos con otros soleados, luminosos, llenos de energía radiante y con puestas de sol con un espectro lumínico de lo más variable. Buen símil para describir lo que nos aguardó los pasados 1, 2 y 3 de noviembre con el REC. Festival: una alternancia de música, arte y cultura de vanguardia dispuestos en distintos lugares del Distrito Centro de Rotterdam.

Esta ciudad portuaria siempre se ha caracterizado por la diversidad que ofrece en cualquier tipo de oferta de ocio y como no podía ser menos también lo fue con este festival. No sólo musicalmente puede recrearse el público en general(o sí), también en buena medida puede hacerlo expandiendo sus sentidos a través de diversas actividades culturales y artísticas. Para esta 3º edición, llamada “A Future Classic”, de este consolidado festival teníamos a nuestra disposición una oferta de clubes bastante variada en cuanto a música (Annabel, Perron, BAR Transport), cine (Kino), arte (MAMA) o videoarte (TENT).

Posted by REC. Festival on Wednesday, October 24, 2018

 

La cita era bastante bienvenida por nuestra parte debido a la disminución que está sufriendo Rotterdam en cuanto a la oferta electrónica en su vertiente más technera que tanto nos satisface. Últimamente están cerrando clubes: Transport (sólo se celebran eventos esporádicos), el verano que viene BAR cerrará sus puertas ;y los que están, al margen de los buenos de Rotterdam Rave y alguna que otra fiesta ocasional, no ofrecen más que el techno bailongo, housero y salsón que tan de moda se está poniendo dentro de la idiosincrasia holandesa. Rotterdam es sinónimo de industria, pero el techno industrial parece que se fue de vacaciones en estos lugares.

VIERNES

Después de nuestra dura jornada laboral iniciamos “nuestro weekend” con unos breves refrigerios de zumo de cebada a consecuencia del cumpleaños de un nuevo compañero valenciano que se ha adherido para tan duras batallas y accedimos al recinto a eso de las 20h. El lugar era la plaza de Schiestraat, punto neurálgico de toda la oferta electrónica ya que los 4 clubes que componían dicha sinfonía cultural estaban a escasos metros uno del otro. Es de agradecer el detalle de la organización ya que, tras obtener la pulsera nos obsequiaron con 3 tickets para poder degustar unas más que deseadas cervezas. Eso hicimos y tras una fiesta preparty realizada en casa de nuestro colaborador Pablo, entramos en materia de festival a eso de las 2 de la madrugada.

Nuestra idea principal era disfrutar de la sala Perron, club mítico de la escena de esta ciudad que cerró sus puertas hace unos años. También llamado “el bunker” nos alegró positivamente el toque antro que tenía y la disposición de la pista de baile, aunque un aspecto muy negativo fue el montaje de sonido utilizado ya que, aunque tenía cierto parecido al que usaba la sala Transport, la calidad brillaba por su ausencia y sinceramente el sonido era enlatado y careciente de graves. Por lo cualquier comentario al respecto que hagamos sobre los DJs que actuaron esos 2 días viene influido por este clave factor.

La noche estuvo organizada por el sello Dynamic Reflection, el cual lleva unos meses con un tour celebrado su 10º aniversario. Así que situados ya en la pista de baile pudimos disfrutar del final del set de los buenos de Abstract Division, buen inicio de noche de los artistas más destacados de esta promotora con un techno elegante, sin sobresaltos pero muy bien guiado y que nos endulzó el paladar. Seguidamente fue el turno de Shlømo en formato Live pero que no consiguió transmitirnos esa progresión que esperábamos, su directo fue una mezcla de temas con poca conexión y química entre ellos por lo que pasamos más tiempo esperando parados algo que no llegó y por lo cual sus 60 minutos se nos hicieron largos.

A eso de las 4 de la mañana fue el turno del emergente Matrixxman, aceptable selección de temas con toques futuristas pero, como ya dije antes, sin llegar a cautivarnos debido al sonido de la sala, por que realizamos una jugada de póquer ♠♣♥♦ y nos fuimos a la sala BAR donde la berlinesa Ellen Allien estaba en pleno proceso de ebullición de su set. Fue una jugada acertada y ganadora, su set fue una delicia para nuestros oídos, con una mezcla de deep y minimal techno en su vertiente más hipnótica y llena de sonidos ácidos y con un que otro toque clásico. La extraterrestre supo darnos un significado a esa noche y nuestros niveles de endorfinas crecieron a raudales.

Nos quedamos con ganas de más y volvimos a Perron donde el dúo SHDW & Obscure Shape martilleaba al soberano a ritmo de hardtechno en su vertiente más oscura y enérgica. Buen final de noche que sin duda nos dejó buen sabor de boca después de no tan buenos entrantes y platos centrales.

SÁBADO

Tras un largo día de recuperación y con su consiguiente preparty por la tarde-noche, accedimos al recinto pasadas las 2 de la madrugada. De nuevo nuestra elección fue la ofrecida por el legendario club Cultuurpodium Perron, ya que su oferta musical era la que más se asemejaba a nuestros gustos musicales. Queremos destacar las buenas vibraciones del público rotterdeño, quizás algo hipster pero como siempre muy risueños, bailongos y con una sonrisa en la cara por lo que la atmósfera alcanzada fue más que aceptable.

A los mandos del bunker estaban los hermanos Truss y Tessela, conocidos por su proyecto Overmono el cual fue una mezcla de dance y EDM que hizo que más de una vez nos mirásemos con cara de incredulidad maldiciendo la falta de sonidos contundentes. El siguiente en escena fue el Live del ruso Gesloten Cirkel con una prometedora selección de temas electros con bastante calidad pero sin ninguna y absoluta concordancia entre ellos y donde las paradas en su actuación fueron muchas y nuestro ánimo fue decreciendo.

Por lo que, y quien lo diría, repetimos la jugada del viernes y fuimos a otro club a buscar lo que en Perron no pudimos encontrar y que, metafóricamente hablando, lo encontramos en Annabel: drum and bass de la mano de los holandeses Black Sun Empire. Quien me diría a mí que ese fin de semana bailaría ritmos rotos, que baje Dios y lo vea¡¡ Pues lo hice y fue gratamente, su set muy impulsivo, neurofunk de escuela, graves cianúricos y con una creciente oscuridad en su selección de temas que nos dejó buen sabor de boca, además, y para aportar gratamente a dicha experiencia, el clima del respetado era más que aceptable. Como guinda al pastel volvimos a Perron para ver al holandés David Vunk, donde el creador de Moustache Records nos deleitó con una sesión llena de sintetizadores predominando la vertiente más deep de la electrónica con una mayoría de temas de los años 90 y principios del 2000. Quizás lo mejor de la noche fue que comunicaron que la sala Perron reabrirá sus puertas, aún sin fecha fijada, de manera regular por lo que algo más que positivo el saber que la oferta electrónica de nuevo sube algunos puntos en nuestra ciudad de acogida.

En resumen REC. Festival nos dejó un sabor agridulce, quizás porque nuestras expectativas eran otras pero en líneas generales la alternancia de tantos estilos musicales con un público radiante de positividad hizo de esta cita anual un más que aceptable plan para experimentar el amplio espectro musical que la electrónica nos ofrece. Queríamos también agradecer las facilidades ofrecidas por la organización,y más concretamente a Lauren, para poder realizar nuestro trabajo y poder sentirnos como en casa.

Nos preparamos para el frío, aunque bueno, frío tiene el que uno quiere, porque las noches venideras tienen toda la pinta de que nos van a aportar todo el calor que necesitamos.

Autor:  Alonso Vivas