Como una estrella fugaz que surca decididamente el cielo de manera efímera pero intensa. Así transcurre nuestro irrepetible e intenso verano, ya adentrados en septiembre donde la noche le come terreno al día y la sudadera al bañador, pero con innumerables experiencias musicales que han dado para contarlas de manera gráfica y otras que quedarán en nuestra retina (ver crónicas). Lo vivido este pasado fin de semana en tierras pirenaicas durante la 4º edición del Paral•lel Festival sirve para que esa estrella surcando la bóveda celeste brille con más intensidad y su precoz recorrido se alargue unos segundos más. Cortos en tiempo pero extensos en nuestra memoria.

Un homenaje al buen gusto sonoro, donde público y artistas se dan de la mano al ser un evento de no más de 1000 asistentes, y vaya que público, SOBERANO. Pudiera parecer que la organización utilizó diferentes pruebas de selección para elegir a estos afortunados entre cientos de solicitudes, nada más lejos de la realidad; el público que asiste al Paral•lel entiende de buena música, tiene esta cita pirenaica marcada en rojo y por ello en cuestión de días el cartel de sold out hace su aparición. Y es que, como ya hemos dicho, es uno de los aspectos más relevantes que pudimos percibir y que lo hacen único: una audiencia entendedora y unos artistas que entienden que teniendo a este público todo será más fácil durante su recreación: fórmula acertadísima ya que denota cercanía, familiaridad y genera una atmósfera que fraterniza entre ambas partes.

Foto by Dídac Ramírez

Dicho lo cual pongamos a la palestra los ingredientes de este maravillosa efeméride: como sigue siendo habitual el festival se celebró en el 1º fin de semana de septiembre dando así una casi seguridad de tener un clima aun veraniego pero sin llegar a temperaturas extremas y que junto a las imprevistas tormentas de verano le dan un toque aún más especial (más adelante explicaremos el porqué). Podríamos catalogarnos como un festival fetiche para nosotros ya que es la 3º vez que nos desplazamos para cubrir el evento como reporteros: puedes leer las crónicas de las ediciones del 2017 (aquí) y 2018 (aquí) El lugar elegido, a no más de 1 hora y media de la ciudad de Barcelona son los terrenos exteriores del Hotel El Jou al cual se llega tras pasar la población de Guardiola de Berguedà y ascender por una carretera sinuosa de montaña que nos da la bienvenida a unos parajes prepirenaicos en pleno corazón del parque natural del Cadí-Moixeró. Complejo compacto dando la opción al asistente de múltiples opciones de alojamiento: en el propio hotel, en una zona acotada para caravanas, en tiendas facilitadas por la organización coloquialmente llamadas glamping y que tan de moda se está poniendo en estos tipos de festivales o de la manera tradicional: tienda de campaña del Decathlon y saco de dormir, para que más. Menciones negativas tanto para el ingrediente destinado a las duchas y retretes portátiles que a nuestro parecer eran escasos e insuficientes y se traducía en que mucha gente hiciese sus necesidades en plena naturaleza con el consiguiente impacto negativo medioambiental y al componente del área especifica de libre acampada, debido a que teniendo grandes zonas de arboleda a nuestro alrededor era algo incomprensible el hacerlo en una zona sin sombras y un terreno llano pero muy sinuoso y repletos de socavones.

Foto by Dídac Ramírez

Centrándonos aún más en lo que nos importa la zona del escenario y la pista de baile se accedían tras ascender a una pequeña colina recibiéndonos en su cima con un cartel al más estilo hollywoodiense con la serigrafía que da nombre al festival. Todo dispuesto a lo largo de una pequeña pradera con increíbles vistas del paraje a nuestro alrededor, con una arboleda con innumerables hamacas, zonas de descanso, comida con diferentes food trucks y una zona para poder abastecerse con refrigerios . Todo muy escueto y cercano dando una sensación de facilidad y de centrarse realmente en disfrutar de este jolgorio musical, No obstante no quisiéramos dejar de lado un aspecto que no nos pareció del todo positivo y que tiene que ver con el tema del sistema de retorno en barra, aunque tengamos que mancillar un poco por una crónica que debería haber sido positiva al 100%, pero alguien tenía que decir algo… Resulta que los vasos de plástico hay que pagarlos, nada menos que a euro la unidad, te tomes lo que te tomes. Esos vasos siempre puedes devolverlo por dinero de festival, o euros (en este caso, casi siempre con trabas). Los chicos de caja tenían claramente la orden de evitar la devolución de más de dos vasos (!?); el domingo, hasta lo advirtieron con un cartel. El sábado, aún con día y medio por delante, nos decían que los mantuviéramos, que se estaban quedando sin vasos (!!??), que fuéramos a lavarlos al camión de agua (si precisamente estábamos devolviéndolos… ¿qué hacían con ellos?). Hemos estado en decenas de festivales en los que aplican esta política, la cual nos parece estupenda para conservar el sitio limpio y gastar menos plástico, pero nunca hemos tenido que insistir (y casi enfadarnos) para devolver algo que ya se ha pagado (1€ por algo que no vale ni 5cts, además de los 3€ de la cerveza). Por favor aclaren/corrijan esto.

Dicho lo cual quisieramos aplaudir sin contemplaciones a los medios sonoros puestos por la organización, como componente principal e irrepetible el referido al escenario y a su excelso Sound System: 2 conjuntos de Lambda Lambs QX-3 60º a cada lado del escenario abrazados perimetralmente con 16 subgraves DH-18 . Aquí está la clave del festival, no hay que darle más vueltas ni buscar fórmulas enrevesadas y complejas. Apostar por un sistema de sonido de lo mejor del mercado en cuanto a calidad sonora es sinónimo de éxito y hace más fácil que la transición mental propuesta por el artista y dirigida al asistente hacía el éxtasis emocional sea más asequible de llegar. Pudimos escuchar algunos comentarios de los asistentes en cuanto a los pocos medios destinados, y por lo tanto,a la escasa iluminación de la pista de baile. Cierto es que sí existía un mapeo de la cúpula destinada al escenario y otro que se reflejaba en la arboleda dispuesta a nuestra parte derecha pero que era insuficiente cuando se adentraba la penumbra de la noche ya que algunas veces era complicado apreciar lo que había a nuestro alrededor, pero que queréis que os digamos, nos encantó poder llegar a transiciones musicales sumergidos en esta lobreguez prestando sólo atención a nuestros oídos y no a nuestra vista (que realmente poco uso debería de tener en estas quehaceres). En otras palabras ver y sentir a través de nuestros oídos dando un toque más místico al asunto y que por ejemplo citó el bueno de Svreca a través de su facebook una vez terminada su actuación:I cannot saw you, but believe me I was feeling everyone of you roaring at a time”. ¡Y que lo digas crack, viva el techno¡¡¡¡

Foto by Dídac Ramírez

Es momento pues de hincarle el diente a este sabroso pastel y lo haremos de manera literaria dividiéndolo en 3 partes: prólogo, historia y epílogo y en el que un total de 15 historias están interconectadas entre si con una progresión gradual de menos a más logrando una perfecta armonía en el conjunto de todas las actuaciones realizadas.

VIERNES

“Como surge la complejidad de algo tan simple”          Prólogo: Seriedad.

Nuestra entrada al festival se produjo en torno a las 19h por lo que no pudimos ver el set de Huerco S y tras montar nuestras tiendas de campaña hidratándonos con unos merecedores refrigerios en la zona de acampada nos desplazamos para ver el Live de Vactrol Park y tener una 1º toma de contacto con la zona artística: propuesta profunda, abstracta y curtida contada a través de su propio equipamiento formado por sintetizadores y efectos modulares y con un tempo sosegado pero paulatino abriéndonos las puertas de par en par para el dúo experimental Crossing Avenue, los cuales nos sorprendieron gratamente ya que consiguieron una ecualización exquisita con el sound system y por la puesta en escena de su Live: un ritmo poco a poco increchendo con ritmos afilados, minimalistas y una progresión reflexiva de lo que nos querían contar. Sin duda una grata sorpresa que nos llevamos con este proyecto italiano del sello Spazio Disponibile que tendremos la suerte de nuevo de contentarnos allá por el mes de noviembre en la polifacética ciudad holandesa de Utrecht.

Foto by Dídac Ramírez

Sinceramente la cancha de baile estaba en ebullición, perfectos maestros de ceremonias que le entregaron el testigo con un acorde perfecto para el plato fuerte del viernes: Svreca, el patrón del sello Semántica Records, que contó con 4 horas por delante para ofrecernos la amplitud de su repertorio encaminándose de menos a más en progresión y que terminó con unas últimas horas de plena atmósfera e hipnotismo. Propuesta sería, quizás más válida para un club, pero que sirvió plenamente para que el soberano despegase en una montaña rusa de ritmos complejos y vehementes. Mención especial al cierre de su set con el melódico Poem without words en su versión a piano de Anne Clark que hizo que esbozáramos una sonrisa de júbilo y gratitud y que nos fuésemos a pernoctar con una sensación de alegría y felicidad plena. Seguro que muchas historias amorosas terminaron en final feliz gracias a la liberación de endorfinas que nos produjo el bueno de Svreca.

SÁBADO

“Lo complejo es mantenerlo reforzándolo paulatinamente”          Historia: Contundencia.

Mientras que en la zona destinada en el hotel para el Paral•lel Plus+ empezaron bien temprano la parte destinada a talleres enfocados a la música electrónica, nuestro despertar fue concorde a la subida de temperaturas impuesta con la época estival en la que nos encontramos. Desde el campamento pudimos escuchar a lo lejos el 1º acto del día a manos de Guillam, colaborador desde los inicios del Paral•lel, apreciando un set ambiental, relajante y sistemático. Tras él fue el turno mouseDown, residente del club barcelonés The Loft, quien nos otorgó un set a vinilo muy serio, robusto y minimalista. El sol imponía su ley pero el gentío o bien aguantaba impasible la subida de temperaturas o por el contrario descansaba sin preocupaciones en la parte de sombra recreándose con esta representación tan profunda y que sirvió como enlace para el Live de Wanderwelle. Este dúo, que por cierto podremos de nuevo ver el próximo fin de semana en el Draaimolen Festival (ver preview aquí), plasmaron un relato puramente ambient que fue cogiendo contundencia gracias a algún que otro bombo gradual esporádico.

Foto by Dídac Ramírez

Las horas centrales del día dieron la bienvenida a un cielo que cada vez dibujaba más y más nubes y que tuvo su exaltación durante el set del polifacético dj y productor Refracted. A un servidor lo tiene ganado con una propuesta contemplativa y consistente, sabe perfectamente transmitir al público lo que el público necesita a través de una simbiosis total y genera que esta transición, este camino que empleamos hacia “nuestro” éxtasis musical, sea de lo más regenerador y enriquecedor. Los pronósticos del tiempo indicaban que no llovería, insensatos, la naturaleza tiene a veces estos planes imprevisibles que endulzaron más si cabe la actuación del bueno de Alex. Ya con el acaso del día nos preparamos para un set que teníamos muchas ganas de ver, son muchas las voces que nos aconsejaron encarecidamente abrocharnos bien los cordones de nuestras zapatillas porque venían curvas con el set de ADIEL, y vaya que si acertaron: propuesta congruente, sin ningún ápice de error, mezclas con peso y alargadas adentrándonos en terrenos percusivos que constantemente cambiaban de forma. Solo un punto no tan positivo en su actuación referido desde nuestra opinión al nivel de la última hora, la cual bajó considerablemente de calidad pudiéndose escuchar temas de lo que coloquialmente llamamos “sonido Drumcode”.

Aun así el público en este momento equinoccico del festival se encontraba en plena efervescencia, listo y preparado para uno de los platos fuertes del intenso fin de semana. Todo lo que me viene en mente de Rrose es sinónimo de calidad llevada a niveles de matrícula de honor y que va más allá de lo que engloba la música electrónica. Lo suyo es una clase magistral de seriedad, de sencillez pero a la misma vez de contundencia y un verdadero examen que nos propone al oyente para entender el esfuerzo que ha puesto objetivamente en todo lo que produce. Su hora y media en formato Live fue de lo mejor del festival: los primeros 30 minutos cocinados a fuego lento y mentalizándonos de lo que se avecinaba y una hora final de un techno estructurado y texturizado que penetraba sin contemplaciones en nuestra mente. Un 11.

Foto by Dídac Ramírez

Sin pausa casi ni para el respiro se puso a los mandos el estratega Mike Parker, toda una eminencia dentro de la escena más underground y que no dejó títere con cabeza: techno de bombo y platillo, selección de temas totalmente magistral y atmósfera simbiótica con el soberano a pruebas de balas. Vaya set repleto de subidas hipnóticas y ritmos abismales. Sólo un pero: en algunos momentos del set la transición entre track y track fue bastante acelerada por lo que la degustación de la increíble selección de temas no fue del todo óptima; aun así nos dejó literalmente sin un ápice de gasolina en el cuerpo lo que hizo que esa noche cogiésemos el colchón casi devorándolo.

DOMINGO

“Haz que ese sustento perdure en la eternidad”          Epílogo: Elegancia.

Nuestro despertar fue más costoso de lo normal lo que repercutió que tanto el set de A-mal-gam-a como el Live de Jo Johnson sólo pudiéramos escucharlos en la lejanía de nuestro campamento base. Por lo que pudimos informarnos fueron perfectos maestros de ceremonia tras la intensa batalla vivida la noche anterior. Como ya saben después de un intenso esfuerzo físico siempre es bueno estirar y ellos lo hicieron a base de ritmos ambient que refrescaron y depuraron la mente de los asistentes dejándolos como nuevos ante lo que se avecinaba. Acto seguido fue el turno de alguien que va a dar mucho que hablar, hablamos del suizo Garçon que se atrevió con un set de menos a más con clara vertiente downtempo con pinceladas dub techno y en última instancia armonías melódicas, todo ello con una correctísima seriedad impropia de su juventud.

Foto by Dídac Ramírez

Llegó el momento de llegar a la cúspide de esta aventura, pocas presentaciones necesita uno de los buques insignia del techno contemporáneo como es el gran Donato Dozzy, copropietario del sello Spazio Disponibile (quien veremos por partida doble este sábado en el Draaimolen Festival y en noviembre en la ciudad de Utrecht). Pista de baile a revosar, público rendido a sus pies, sesión resultona sin arriesgar demasiado porque no era necesario el hacerlo puesto que su propuesta estaba llena de calidad hipnótica, ácida y su puesta en escena es única sabiendo transmitir un enfoque creativo inigualable que hace que actuación tras actuación se supere a sí mismo. Uno de los momentos que se nos quedó grabados fue el danzar bajo la lluvia con el track de Steve Bicknell – Why? + For Whom? (Surgeon Definition), apostaríamos incluso que existió una fusión entre el incremento de la intensidad de la lluvia y el bpm del tema. Una lástima que no pudiera alargarse algún tiempo más su set de manera improvisada ya que Donato, gestualmente, transmitía ganas de quererle regalar al público un trozo de pastel que no teníamos pensado que entraba en el menú. Colofón insuperable para este desenlace de historia, la cuarta, si bien la fiesta continúo de manera extraoficial hasta altas horas de la madrugada en un salón del hotel El Jou pero como citamos en las primeras líneas de esta crónica: hay cosas que es mejor que queden en nuestra retina.

Aprovechar estas últimas palabras para dar de nuevo la enhorabuena a la organización y todas las facilidades otorgadas de nuevo por Félix y su equipo. Han sabido arriesgar y han creado un concepto de festival destinado para un público exigente y purista. La consolidación de esta propuesta es toda una realidad y esperemos que sigan así: calidad no tiene que ser sinónimo de cantidad y a los que realmente apreciamos que la música va más allá de un concepto de diversión es sencillamente un diamante en bruto. No podemos tener un mejor recuerdo de esta experiencia que con el disfrute de un acontecimiento que crece año tras año, y no precisamente en términos de asistencia o de número de artistas donde la premisa es simple pero a la vez poco desplegada en el panorama peninsular: apostar mayoritariamente por una selección pequeña de artistas que puedan recrearse en Lives de auténtica calidad junto con sets más duraderos y consistentes siempre con la idea principal de la utilización de un sistema de sonido de categoría Premium y en un paraje bucólico que nos facilite la llegada al climax musical. ¿fácil fórmula verdad? Claro que sí, pero en una guerra de promotoras tan feroz donde se reparten los premios de quien lleva más asistentes, quien dispone de mayor número de stages y de dj´s o de quien es el más solicitado por redes sociales, el que haya un oasis en tanto capitalismo musical es de agradecer.

Foto by Paral•lel Festival

Lo miren como lo miren se ha formado una línea paralela musical que esperemos perdure en el espacio-tiempo.

Autor: Alonso Vivas.