Wan Festival, volvía un año más a la nueva cubierta de Leganés y lo hacía con un cartel ciertamente novedoso, para lo visto años atrás y que, siguiendo la tradición navideña de peregrinar a Madrid el día 1 de enero… no íbamos a perder la oportunidad de bailar.

Fotos: Oscar Plaza Music Photographer

El día 1 comenzaría más bien tarde este año en Wan, las primeras horas del festival estarían a cargo de un buen warm up ejecutado por Karretero primeramente, y posteriormente Anna Tur, a la cual si pudimos ver en los últimos coletazos de su set. El enigmático, Boris Brejcha, sería el primer gran headliner en actuar en Wan, a una hora más bien temprana y posiblemente motivada por atraer al público desde bien pronto dada la reciente fama del artista alemán. Si bien he de decir, que para mi gusto y siempre hablando desde mi opinión personal, el set de este artista me dejó sabores más amargos que dulces… con música ciertamente aburrida y que acababa en derroteros cuya línea con la música más comercial, al menos yo no soy capaz de dibujar.

Solomun tomaría el testigo, y sería el encargado de llevar el nivel de la noche hasta un punto bastante más alto que el de su sucesor. Aunque puedan parecer lineales, lo cierto es que los sets del señor Solomun hacen bailar, mucho mas cuando se ponen al frente del despliegue de sonido y visuales que los chicos de producción de Wan disponen para sus festivales. Un set divertido, y quizá un poco más rápido y serio de los que acostumbra el bosnio, muy bueno tanto por su hora como por lo que consiguió en el público que ahora si, estaban celebrando el día 1 en un festival de primer nivel.

Y mientras Solomun daba los últimos coletazos a su set, ya se intuía por la cabina la escueta figura del rey de la música electrónica contemporánea, Richie Hawtin. Que con la precisión de un reloj suizo y con la expectación de las miles de personas que ya se congregaban en al cubierta comenzaría su set arrollando con lo establecido anteriormente y entregando a todo el público al más primigenio instinto del baile. Si bien es verdad, que últimamente le hemos visto en una clave más oscura en sus sets, lo del pasado día 1 fue más “tradicional” por decirlo de alguna manera, adaptando su particular manera de ver el techno a la pista, al día y al formato. Como siempre, chapó.

Luciano, tomaría el relevo a Richie Hawtin, en un momento en el que ya el nivel de de fiesta, diversión y bailes de la cubierta era máximo. Creíamos que no podría mejorarse, pero el chileno se encargó de demostrarnos que estábamos equivocados, y haciendo gala de esos ritmos orgánicos, mal-llamados tribales en muchas ocasiones, y con sus tradicionales loops de bombos y graves hicieron las delicias del respetable…  demostrándonos y dejando claro, porque sigue siendo uno de los artistas más respetados del mundo y es que Luciano tiene su formula del éxito musical, un éxito que siempre se reinventa sin perder de vista, eso sí, las raíces que le llevaron ser quien hoy es.

Y así llegábamos a la recta final del festival, las piernas nos pedían un poquito más de baile y aquí vamos a empezar de hablar de techno de verdad, con una de las actuaciones más interesantes que Wan nos regaló y que a nuestro juicio fue ejecutada casi a la perfección. Hablamos de Raúl Pacheco b2b Gonçalo. No lo tenían fácil, relevar a Luciano y dejarle la “mesa puesta” a Joseph Capriati, no es nada trivial, pero es en estos momentos cuando los grandes artistas despliegan todo su arsenal creativo y ejecutan sets de esos que se mantienen en el recuerdo. Una sesión muy enérgica, con algún tema conocido y que mantuvo a la pista en todo momento en vilo a base de vaivenes de bombos que rompían cual apisonadora en la noche madrileña. Perfecto, para la hora, perfecto para el público, perfecto para ambos djs y amigos a los cuales se les veía congeniar y disfrutar en cabina, casi tanto o mas como nosotros en la pista disfrutamos de bailar con su música.

raul pacheco b2b gonçalo wan

El cierre de Wan Festival estaría a cargo de Joseph Capriati, aun tengo guardada en las retinas la primera vez que le vi, allá por un lejano Monegros Desert Festival, hace bastantes años… el italiano, destrozó literalmente la pista y he de decir que el otro día en Wan, tuve la misma sensación. Puso los puntos sobre las íes, con un techno rápido y demoledor, perfecto para un cierre de festival que muy a nuestro pesar… ya tocaba a su fin.

Como balance final, considerar como Wan se está consolidando en Madrid escapando un poco quizá, las próximas ediciones lo dirán, del “típico festival” plagado de llenapistas, encontrando su lugar y madurando como evento por excelencia del día wan de enero, en Madrid.

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