Con motivo del Aniversario de una de las fiestas con mas fuerza y vitalidad de España, Code, parte del equipo de Grow Sound se desplazó hasta el mastodóntico complejo Fabrik el pasado sábado 16 para celebrar nada menos que su 15º Aniversario.

No hay duda alguna que la ocasión lo merecía, luchar durante 15 años contra viento y marea para acercarnos lo mejor del panorama internacional y nacional en cuanto a Techno se refiere, bien merece una celebración por todo lo alto. Por ello, reunieron un buen elenco de artistas en representación del amplio espectro que el Techno abarca y los dispusieron a repartir beats durante más de 12 horas en las 4 salas de Fabrik.

Nuestra llegada se produjo a unas horas aún tempranas, apenas marcaba el reloj las 19.00 y ya nos encontrábamos dentro del complejo copa en mano, el encargado de recibirnos en la Main Room, Cesar Almena. Apenas pudimos escucharlo media hora, pero la contundencia en su sonido era más que presente. Posterior a este, el primer artista internacional que tomaría posesión de la Main Room, el francés Antigone. Teníamos muchas ganas de él, y es que tan solo hace unas semanas pudimos disfrutarlo cerrando la sala granadina Industrial Copera, y ahora era el momento de examinarlo en las primeras horas de un evento.

Como era de esperar, no se guardo nada en la maleta. Fiel a su sonido desplegó la oscuridad que le caracteriza, con unos comienzos envueltos en graves que desarrolló hacia un ritmo pistero y contundente. Sesión elegante y precisa que no nos hubiera importado alargar alguna hora más… Tras Antigone, Umek y su sesión retro, la cual nos hizo desconectar sin esperarlo del buen climax alcanzado por su antecesor. Al comienzo no conseguimos enganchar con tal sonido y decidimos cambiar a la Club Area para conocer a Yan Cook.

Tenemos que reconocer que no sabíamos de la existencia de este artista hasta que Code anunció su cartel y tras unas pequeñas investigaciones lo apuntamos en nuestra hoja de ruta del evento. Y no, no defraudó para nada. Musicón que te llegaba a las entrañas, contundente y muy envolvente. Una pena llegar a sus últimos coletazos, sin duda, este artista va a dar mucho qué hablar.

Ahora sí era el momento de volver a Umek. Con el set ya mediado, el sentimiento de nostalgia era más que apreciable recordando aquellos tiempos en los que Umek repartía esta música, repartía esta locura. El público estaba a sus pies y era normal, ritmos rápidos, bien dispuestos y bien mezclados, y es que la técnica de Umek sí que no está a debate alguno. Entre los temas que sonaron destacar su conocido Gatex. Durante dos horas, Umek fue el artista que todo el mundo amó.

 

Una vez tomado el sendero de los 90 era el turno de The Advent Live. Otra actuación que encandiló a todos los presentes con su armamento de Techno de altos quilates. Aunque era la primera vez que presentaba este tipo de Live basado en los 90, se notaba la experiencia y el trabajo tras su actuación. La sucesión de ritmos no te daban otra opción que bailar y disfrutar, más tralla para nuestras piernas.

El reloj dio las 12 y llegó un punto de inflexión en la noche, los carismáticos Modeselektor tomaban el control de la Main Room. No mentimos si afirmamos que una razón de peso para estar en Code aquella noche eran estos dos personajes, y es que la dificultad para disfrutarlos en España es más que significativa. Chapó por Code.

No había comenzado su sesión y el bueno de Szary ya tenía su micro en mano preparado para su presentación, de ahí en adelante, la locura, diversión y Techno puro berlinés fueron los presentes. Como era de esperar dejaron caer alguno de sus temas mas conocidos, no había pasado apenas media hora y el Bad Kingdom de su faceta como Moderat inundó la sala. Mágico. Posteriormente pudimos escuchar el Stranger to stability de Dustin Zahn (Len Faki’s Podium rmx) y alguno que otro de Egbert. Con la facilidad con la que sueltan los temas, y los retoques en directo que le aportan, consiguen crear en cada instante momentos álgidos, llegando a su máxima expresión cuando cayó la bomba de cosecha propia llamada Kill Bill Vol.4. Sin duda brutal, una actuación que marcó la noche y que recordaremos por siempre, por la compañía, musicón y disfrute general en la Main Room. Los últimos coletazos estuvieron marcados por los sonidos ácidos de Emmanuel Top o Vitalic.

Con el fin del repertorio de Modeselektor nuestras piernas acusaron las horas de fiesta y el descanso era más que necesario. En consecuencia nuestra llegada a la satélite se produjo con los últimos coletazos de Paula Temple. Error gordo que nos apuntamos, y es que esta señorita estaba destrozando la sala a base de bien. Para nuestro consuelo, una animal llamado Perc comenzó posteriormente su Live. Como es ya propio de él, las sutilezas se la dejó en casa y empezó a pasar el rodillo por la sala como el que barre el polvo, bestial. Tras un rato de contundencia cayó en la monotonía y cambiamos a la Main Room.

Hablando de monotonía Marcel Dettman. Dentro del sonido berlinés que nos tenía preparado Code (Modeselektor – Rodhad – Dettman), este sin duda fue la decepción. Era la primera vez que lo disfrutábamos y las expectativas eran altas, pero cuanto más altas eran, más bajo cayeron. Lineal, infumable… Durante más de media hora estuvimos esperando un cambio de ritmo, el cual no llegó, lo que nos llevó hasta la satélite con Rebekah.

Fácilmente se puede resumir el repertorio de Rebekah. HardTechno contundente y oscuro que no te deja parar de bailar, se nota que se encuentra en muy buena forma y al público le gusta. Tal era así que difícil se podía estar en la sala satélite. ¿Solución? El Tito Benito siempre es buena opción.

Lo de que Ben Sims nunca falla ya es mas que un tópico, es una realidad. Su HardGroove es fácilmente digerible y muy adictivo, la gente disfruta y él también. ¿Cuándo fue la última vez que lo visteis fallar una mezcla? Lo hace con tanta facilidad que todos caemos en el error de que podríamos hacerlo. Larga vida a Ben Sims.

Para rematar, no podíamos pasar sin escuchar al bueno de Dax J. Este tomó fácilmente el camino que dejó Rebekah y desplegó HardTechno para los últimos supervivientes, que no eran pocos por cierto. Nuestra excursión terminó pasadas las 6.30, evitando así retrasar nuestra llegada a casa.

Una vez más, Code lo ha vuelto a hacer. Un aniversario que pasará a la historia por su bacanal de Techno y por algunas actuaciones más que espectaculares. Un trato genial, y unas instalaciones de 10. Sin duda no tardaremos en volver. Esperamos que esta lucha por la cultura que amamos siga tan fuerte y viva como hasta hora. Continuará….