El pasado viernes 5 de enero, Rxxistance celebraba su 18 cumpleaños, en el Family Club de Sonseca, de nuevo lo hicieron coincidir con la noche de Reyes, noche ya mágica de por sí.

La lluvia empezaba a caer, que sumado a las temperaturas gélidas que se estaban aguantando en las inmediaciones, precipitaron nuestra entrada a la sala desde el inicio, la cual no abandonaríamos hasta el final de la noche.

Con un line up de escándalo tan solo nos quedaba esperar que los artilleros dieran todo para nuestro gozo y disfrute. No nos esquivocábamos.

La noche la empezaría Svreca, dueño y señor de uno de los labels más importantes a nivel internacional, y es que más de 10 años apostando por un sonido crudo, frío y sintético, han hecho que Semántica ocupe el puesto que se merece en estos momentos, respetado por público y artistas a partes iguales.

 

El madrileño, haciendo gala de su selección y sus tablas en cabina preparó un warm up acorde a la noche, transiciones largas, basando su set en una línea de bajos muy bien trabajada, hizo que empezáramos a movernos a una hora muy temprana.

Los siguientes en pasar revista serían los españoles NX1. Primera vez para mí que veía en directo el live del dúo y la sorpresa fue mayúscula. Un servidor definiría su trabajo como “echarle ganas al techno”. Muy enchufados y conectados con el público, metiendo breaks y no dejando en ningún momento que la monotonía se adueñara de ellos. Daba la sensación de que querían demostrar mucho en tan solo una hora, un directo arrollador que para mí rozó el sobresaliente.

 

De unos chicos que quieren demostrar todo pasamos a un hombre que no tiene que demostrar ya nada, pero que siempre tiene cosas que mostrarnos, Reeko cogió el testigo de NX1 y se llevó la lucha a su terreno. Su sonido minimalista se adueño de la sala, como siempre, el asturiano fue embaucándonos poco a poco, con la clase que le caracteriza fue añadiendo matices a su trabajo, llegando al punto de que ese minimalismo del principio desapareció, dando paso a un paisaje con infinidad de matices.

 

Daban las 4 de la madrugada, punto de inflexión en la noche y Headless Horseman se presentaba con su arrollador directo en la principal de Family. Sin piedad, sin compasión, sin un mínimo de arrepentimiento, el susodicho nos dió un viaje del que aún intentamos recomponernos. Yo definiría su set como el “orden de la anarquía del ritmo”, puedo asegurar que no aguantaba más 3-4 minutos el patrón rítmico a base de breaks y contrarritmos (anarquía), algo que cualquier otro artista te haría salir del papel, sin embargo, Headless Horseman te tenía tan enganchado que era imposible salirte o desconectar (orden).

 

A todo esto hay que sumar el sonido que emanaba del potente soundsystem de Family, ni antes ni después sonó de aquella manera, tan limpio y cristalino que te daba la oportunidad de escuchar todos los matices de sus atmósferas, pero a la misma vez cuando tocaba tirar de bajos hacía que te temblara hasta el vello más recóndito de tu cuerpo, la situación se volvía tan salvaje que no sabías cómo reaccionar. Poco después la tormenta terminó y las aguas se volvieron a encauzar.

Momento para descansar, volver a la realidad y prepararse para el final de la noche, aprovechamos para subir al área Upstairs donde unos Gabriel D’Or y Bordoy estaban presentando el CDmix que saldrá a la venta por el sello Rxxistance y que tendrá como título “Message”.

 

Una vez recompuestos volvemos a la main donde una seria Dasha Rush mantenía la pista a base de contundencia, la cual se fue desvaneciendo poco a poco y a final de set pecó de monótona.

 

El cierre le pertenecía de nuevo a “big daddy”, al artista con más galones que jamás he visto, al que su corazón bombea a 135 pulsaciones por minuto, lo tiene tan interiorizado que parece que está de cachondeo, la suerte ha querido que en el último mes y medio nuestras vidas se hayan cruzado hasta 3 veces, en 3 ambientes y salas diferentes, en ninguna se le puede poner una coma a su discurso.

El rey del cierre lo volvió a hacer y siguió con su estadística demoledora de infinitos combates ganados por KO y 0 derrotas. Supongo que ya habréis supuesto quien es, ¿no?

Sir Ben Sims hizo moverse hasta la extenuación a los allí presentes, apostar por Sims es apostar al caballo ganador.

 

Así llegamos al final de este relato en el que de nuevo salimos de Family con una sonrisa en nuestro rostro, sabiendo que habíamos asistido a una noche difícilmente superable.

¡Nos leemos en el siguiente capítulo!