Con la temporada estival dando sus últimos coletazos, son los distintos clubs los que se lanzan al ataque con sus fiestas de apertura. Por tierras granadinas, el club por excelencia, Industrial Copera, nos recibiría con una de las figuras mas emblemáticas de la historia del Techno, dueño de un sello que tiene gran parte de culpa de elevar la escena hasta donde se encuentra, CLR, y que después de tantos años, sigue tan en forma con su propio estilo, el es Chris Liebing.

Mentimos si decimos que no teníamos ganas de volver, ganas de volver por estas cuatro paredes, que para muchos de nosotros, es como nuestra casa. Acostumbrados a las sorpresas, a la evolución, la expectación levantada por lo que nos podíamos encontrar esta nueva temporada era cuanto menos, muy alta. Es por ello que nos hicimos con los buses lanzaderas y para poco antes de las 1 ya estábamos en las inmediaciones de la sala. Como era de esperar, un opening de tal magnitud no había pasado desapercibido y el ambiente que se disfrutaba hacía gala de ello.

junior

Una de las primeras sorpresas ya nos recibía en la misma entrada, unos nuevos focos apuntando hacia el cielo y en continuo movimiento se nos presentaban dándole un toque mas que elegante. Accedimos rápidamente y la segunda en la frente, nuevos sub-graves habían sido colocados afinando aún mas si cabe la calidad de sonido. Y como no, el encargado de dar la bienvenida no podía ser otro que Junior. Pocos como el conocen al público de Industrial Copera, es por ello que nos ofrecía aún un Techno algo tranquilo pero bien de graves, quedaba mucha tela por cortar.

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Era noche de sesiones largas, de progresiones, y Junior lo sabía, enérgico como siempre conforme el reloj avanzaba los hacían sus ritmos, dejando la pista en el punto ideal para que pasadas las 3, el mastodonte Chris Liebing tomara el mando. Y allí estaba el de Frankfurt, leve intro y Liebing soltó los primeros graves. El resto es historia, casi que podríamos decir que un solo tema, y es que la habilidad de Chris para hacer que toda su sesión gire en torno al mismo sonido es única. Bombo pesado y profundo, de martillo neumático, casi constante, insistente… ¿Bastante claro verdad? Todo giraría en torno a tal concepto, con un inicio mas tranquilo en cuanto a ritmo se refiere, conforme avanzaba la noche intercalaba temas mas bailables con otros mas secos de rítmica, siempre mirando hacia la contundencia. Quizás aquí reside uno de los pequeños problemas de su sesión, la falta de una continuidad rítmica, lo que hizo que no todo el público de Industrial Copera terminara de entender el mensaje del capo Chris Liebing, que sumado al calor que disfrutamos pasada la mitad de la noche hizo que no fueran las horas mas fáciles para parte del público.

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Por suerte, en los últimos coletazos de la noche dichos asuntos se solventaron, Chris disparaba un Techno bastante mas pistero, rompedor y bailable, levantando la pista con temas como el “Maximaal de Secret Cinema & Egbert”. Dejando así el alemán un buen sabor de boca para la mayoría de asistentes que lo despedían entre aplausos en la primera cita de la temporada en Industrial Copera.

Tristemente, todo lo bueno se acaba, luces encendidas y sonido off. Era el momento de volver a casa y descansar, pero con una sensación mas que clara, Industrial Copera vuelve muy fuerte y con muchas ganas para esta larga temporada. Seguiremos informando.

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