“Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.”

Nunca lo he hecho, pero no veo mejor forma que empezar esta crónica que con unos versos de Antonio Machado, donde explica al lector como debe guiar su camino, tal vez el de su vida. No seré yo quien diga como tiene que seguir el camino Horacio Cruz, pero me parece buena idea empezar la crónica de la celebración de su 20 aniversario encima de los escenarios así, 20 años donde verdaderamente ha hecho camino.

Tengo que reconocer, que en un principio era algo escéptico en relación a la afluencia de gente que podría tener la fiesta, suponía que Industrial Copera tendría una entrada media. Sin embargo, me equivocaba, así que, sobre las 1:30 de la madrugada llegábamos a la calle que nos deja a las puertas de nuestro lugar de culto y la sorpresa nos la llevaríamos justo al cruzar la puerta con una sala prácticamente repleta.

Que Horacio es profeta en su tierra no es nuevo, aún retumba en mi memoria el cierre de Circus Nation 2016 con una carpa principal a rebosar, o las numerosas ocasiones que ha dejado boca abajo el escenario de Dreambeach que le hubiera tocado, pero el pasado sábado era diferente.
El pasado sábado era un día para rendir homenaje a toda una trayectoria, él se rodeó de amigos, socios o incluso compañeros de platos como C-System o Motzler, lo que indicaba que no era una fecha cualquiera. Por ese motivo, nosotros tampoco podíamos faltar.

En cuanto a su set, no debe ser fácil encerrarse 7 horas seguidas con tu público de toda la vida, con varias generaciones de seguidores, además el que la misma persona tenga que realizar las labores de warm up, prime time y cierre aumenta más si cabe esa dificultad de la que hablo.

Un servidor, no considera que su sesión fuese de “altibajos”, considera que fue un set con momentos de “pleno rendimiento” intercalados por momentos de descanso, tanto del propio artista como para el mismo público. En esos momentos de pleno rendimiento podríamos ver a un Horacio muy enchufado, alardeando, en el buen sentido de la palabra, de su técnica a los platos. Equipado con dos Technics y dos CDJS, tan sólo nos quedaba disfrutar de su selección y su mezcla con mínimo dos pistas subidas, lo que le da ese dinamismo que tanto caracteriza al dj granadino.

Era noche de clásicos y pronto pudimos escuchar el Pontapé de Renato Cohen, el Virton de Ignacio, el incombustible Flash de Green Velvet, el Energy Flash de Joey Beltram o el que para mí es uno de los temas que mejor identifica a Horacio Cruz; el Recreate de Hertz. Además de un sinfín de temas que ya ni mi memoria ni mis conocimientos alcanzan.

Para acabar, me gustaría hacerlo con una reflexión haciendo referencia al poema del principio:

Un camino de 20 años nunca puede ser fácil, más si cabe en esta escena, el camino de Horacio seguro que ha tenido momentos de cuestas, momentos de piedras difíciles de sortear y momentos de llevar lastres que hacen que avanzar te cueste más de lo normal. Sin embargo, también pienso que ha tenido que tener muchos y muy buenos momentos, donde el sendero era llano, el día era soleado e iba acompañado de gente que con su simple conversación harían más amena la caminata. La vista atrás solo se puede volver para ver la senda que nunca se ha de volver a pisar y el pasado sábado ya forma parte de esa senda. Tan sólo nos queda dar la enhorabuena al artista granadino y desearle que dentro de 20 años volvamos de nuevo la vista y veamos esa senda ampliada como mínimo al doble.

Felicidades Horacio.

 

Fotos: Industrial Copera / Fran Ortiz