En un mundo cada vez más categorizado, clasificado y ordenado, estricto y sin signos de libertad reales, muchos nos sumergimos en el mundo de la electrónica, concretamente en su faceta mas rebelde, el Techno, aclamados por esos beats que te inducen a la locura, al baile y a la pasión, a la libertad y al viaje con cada golpe de bombo. Es por ello que, un sábado más, no pudimos resistirnos a nuestra dosis de locura semanal, a nuestra vía de escape, y puntuales a nuestra cita, hicimos acto de presencia en Industrial Copera.

Hay que reconocer que la cita a la que acudíamos no era la de un sábado cualquiera, Industrial Copera apostaba muy fuerte por una noche de Techno sin concesiones, y para los amantes de esto, no había opción a la duda. Si bien el frió fue un punto importante en la noche, incluso haciendo mella en los presentes en los momentos de acceder a la sala, pero con paciencia y ganas, todo se puede. Solventados los instantes de acceder a la sala, eran poco más de las 2.30 y ya nos encontrábamos bajo el soundsystem de Industrial Copera.

El encargado de recibirnos en cabina sería un invitado estelar, no todos los días se puede disfrutar de alguien como Ø [Phase] en las labores de warm up. Aunque quizás denominarlo warm up sería quitarle méritos a su trabajo, y es que salvando pequeños detalles, de calentamiento tenía poco. La atmósfera personal, oscura y envolvente, que desprende rápidamente se apoderó de Industrial Copera. Su buen hacer tras los platos era notable, concentrado en su trabajo en pocas ocasiones levantaba la cabeza, y es que el viaje musical que nos estaba preparando requiere de mucha disciplina. Se acercaba los últimos coletazos de su sesión y los ritmos se hicieron más presentes dentro de la oscuridad que predominaba, los graves dieron paso a bombos envolventes, y la pista a su merced. Aún suena en nuestras mentes esos últimos coletazos que nos dejó, culminando en un fuerte golpe de bombo, directo a la pista, profundo y potente, que rápidamente apagó, dejando claro que sí fue un warm up, dejando bien claro que había Ø [Phase] para mucho más, y con las ganas de retomar esta cuestión muy pronto.

Entonces llegó el momento del animal, de la bestia, del killer con vinilos como principal arma de ataque. Si, dieron las 3.30 y Blawan tomó los mandos de Industrial Copera, y sin dejar momento de duda alguna, comenzó a desplegar un Techno arrollador como nunca antes habíamos escuchado. Es difícil describir las sensaciones que despertó, razón por la que somos afines a esta música, siempre hay un artista que vuelve a despertarte la curiosidad, la imaginación, que vuelve a hacer que te sientas libre.

Su Techno era muy característico, unos bombos profundos que te golpeaban una y otra vez, sin descanso alguno, acompañados de ritmos continuamente presentes, y que tan solo desaparecían para dar paso a mas, a más ritmos y a más bombo. No exageramos cuando decimos que tras una hora de set, en nuestras mentes no cabía la posibilidad de una tregua, pero para suerte de los presentes, una sucesión de varios tracks calmaron a la eufórica pista, sin otro objetivo que dar paso al ataque final. Siguiendo con ese Techno incisivo y contundente, para la parte final nos tenía reservada una sorpresa, nos tenía guardada su buena dosis de Acid, regalándonos el oído hasta el último nivel. A caballo entre el Acid y el Techno mas arrollador dejó caer dentro de los últimos tracks una de los joyas de la actualidad, el “Yes, today – Stanislav Tolkachev“. Un servidor no cabía en si, y es que la destreza con la que desataba cada track, la contundencia que sumaba y los beats que desplegaba, culminaron en el mejor set que posiblemente haya sonado en Industrial Copera. Sin tiempo para parpadear, ovación para Blawan y paso al último artillero de la noche, en este caso artillera, Rebekah.

No era fácil la papeleta que se le presentaba a Rebekah. Con una pista aun estupefacta por la actuación de su antecesor, no dudo ni un momento en ponerle la última marcha a la noche. Con un Techno rozando los 139bpm, le arremetió los últimos toques de velocidad y contundencia, y que con ese toque industrial que la caracteriza remató la faena. Momento de inflexión cuando hizo sonar el tema del español “Marla Singer – Claviceps purpurea (krtm remix)”, haciendo honor a su insano set. Y es que esta mujer está en estado de gracia, o mejor dicho, en el mejor momento de su carrera. Con un sonido muy propio, y en ocasiones muy loco, supo ganarse una vez más a Industrial Copera, y es que este público tiene especial devoción por ella. Una vez más, los últimos coletazos estuvieron marcados por el Acid, haciendo sonar temas como el “Substance Abuse – FUSE”.

Retomando las líneas iniciales, nuestra dosis de locura había concluido, una noche más habíamos podido escapar de la realidad, habíamos podido soñar e imaginar, habíamos vuelto a sorprendernos… y eso amigos, es el Techno. No podemos hacer otra cosa que dar las gracias a los artistas que nos guiaron en nuestro viaje el sábado pasado, en especial a Blawan, con un set que resonará en nuestras cabezas por mucho tiempo, y sobre todo, a Industrial Copera, por darnos la oportunidad de disfrutar de una noche tan auténtica. Continuará…