Crystal Fighters llevaba un tiempo sin dejarse ver por la ciudad de La Alhambra, la expectación era clara y lo que vivimos el pasado viernes 9 de diciembre en el palacio de deportes de la ciudad nazarí tardará en irse de nuestras retinas.

Foto Portada: Rodrigo Mena Ruiz

 

Tras el macro puente, en el que uno cuando reside en una ciudad turística como es Granada es muy raro que no haya que lidiar con visitas inesperadas y su consiguiente ruta turística guiada por la cuidad en la que obviamente tu eres el guía, las fuerzas de cara al viernes comenzaban a flaquear… pero con la vista de Crystal Fighters habría que sacar fuerzas para ese último empujón y finalizar el puente por la puerta grande.

Puntuales a nuestra cita a las 21:00 estábamos cruzando las puertas del Palacio de Deportes de Granada, donde se llevaría a cabo el concierto y donde el directo del telonero estaba dando comienzo. El encargado de tan ardua labor sería Kid Simius, un granadino afincado en Berlín, al que tengo que reconocer –valga mi ignorancia– que no conocía hasta que vi su nombre en el cartel del evento días atrás.

 

 

Echas las presentaciones, he de decir que para mi ha sido sin duda el descubrimiento musical del año… la composición la forman dos artistas e infinitos “cacharros” que moldean y manejan a la perfección para sacar sonidos imposibles, bajos envolventes, kicks afilados… por momentos la música se asimilaba a las vertientes más duras del techno, para de repente girar y por completo y dejar sonar temas de Morente –creo que era Morente, no soy muy ducho en estos estilos– acompañados de una linea de graves que hacían que se te saltaran los empastes. Una verdadera maravilla que se nos hizo muy corta, pues a las 21:45 el live tocaba su fin para dejar paso a los preparativos del escenario de Crystal Fighters. Tocaba avituallar por tanto y coger sitio para no movernos en las próximas casí 2 horas que teníamos por delante.

Puntuales a su hora, a las 22:15 minuto arriba minuto abajo, la música comenzó a sonar… y lo hizo de parte de un instrumento de percusión rudimentario que aun a día de hoy no he conseguido identificar y formado por unos “maderos” de distinta longitud dispuestos a modo de xilófono rudimentario, estaba claro, el “buen rollismo” que el grupo irradia ya se había apoderado de nosotros y los ritmos enérgicos y de felicidad se iban a apoderar la noche… y sin más preámbulos los primeros acordes de “Follow” comenzaron a sonar y nos dejaron ver que aunque fuera la presentación de su nuevo disco los temas más icónicos de la banda estarían presentes a lo largo de la noche.

Y así el remolino Crystal Fighters se apoderó de nosotros con una puesta en escena que evocaba a la naturaleza y la luz. Temas como “Yellow Sun” o el “All Night” de su nuevo trabajo “Everything Is My Family” hicieron las delicias del público que se hizo literalmente pedazos bailando y coreando en un perfecto “espanglish” los temas de la banda.

 

Destacar también momentos como los vividos cuando sonó I Love London, tema que parece gustar a todo el mundo y que si bien carece de una letra muy elaborada o sentida es la fiesta es estado puro…  cosa que saben explotar muy bien los chicos de Crystal Fighters, ondeando banderas la banda, dejando sueltas por el stage pelotas de playa –royo nívea– inmensas, o cantando megáfono en mano como si de un vendedor de naranjas a 1€ se tratara :).

Y casi sin apenas darnos cuenta  llego el momento del cierre… emotivo y enérgico para mi gusto ya que contaron con los chicos de Kid Simius a la percusión y todos los integrantes de Crystal Fighters sobre el escenario en un cierre conjunto que puso el broche de oro a un concierto espectacular. Te diría que aun estas a tiempo de verlos por España en su gira… pero ese tren ya pasó, si fuiste tan insensato de quedarte en casa, tendrás que viajara a algún país de Europa donde continúan con su gira o esperar a verlos en algún festival veraniego… pero ya te aseguro que la esencia de ver a estos mastodontes de la música en un escenario dedicados a ellos y para ellos es complicado de ver en un festival veraniego. Bravo Crystal Fighters, bravo Kid Simius.

 

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