En el largo listado de noches mágicas que se han vivido en el complejo Fabrik bajo el evento CODE siempre hay espacio para una más, en este caso la 125 encabezada por Richie Hawtin y su proyecto Playdifferently con el que está acercando a las cabinas su nueva mesa Model1.

Algunos años han pasado ya desde que Richie Hawtin pilotó la cabina del inmenso Fabrik, por ello, desde el momento que se hizo público su regreso, el revuelo que se generó entorno a dicho evento altero a todo fan de tal eminencia. Estandarte del sonido underground, y ahora, a pleno rendimiento con proporcionar mas posibilidades al complejo mundo del dj y de la música en directo. Además, como viene siendo normal, se rodeó de todo un elenco de artistas muy próximos a él con los que está llevando la Model1 a cada rincón del mundo. Sin más, la necesidad de presenciar en persona tal evento nos condujo hasta Fabrik el pasado sábado 21.

Nuestra incursión por CODE 125 comenzó con el residente Nuke en cabina. Muchas han sido las ocasiones que lo hemos podido disfrutar haciendo gala de un sonido puramente industrial y muchas eran las ganas de ver como se desenvolvía en una línea mas minimal. Como era de esperar, warm-up sobresaliente e impecable, las líneas deep marcaron el set dejando asomar en pequeñas ocasiones sus toques mas industriales, que en conjunto con los graves y bombos nos pusieron en alerta para lo que acontecía. Y hablando de graves no podemos dejar pasar la ocasión de remarcar el notable aumento de calidad y potencia del soundsystem de Fabrik, nitidez por doquier y una potencia que era capaz de moverte cada parte de tu cuerpo, chapó.

La primera sorpresa de la noche nos la dejó Hito. Con una maleta cargada de vinilos como principal arma de ataque desplegó un Techno mucho mas contundente de lo esperado, y que para nuestro gusto, fue exquisito. Remarcar la calidad de la japonesa con los vinilos, completando todo un set sin error alguno, con una selección que llegó a momentos muy álgidos y que culminó dejando la pista “on fire” para Matador. Sobresaliente.

Avanzaba la noche y uno de los pesos pesados del minimal tomaba la Main Room. Si, el minimal cargado de graves de Matador inundó la sala y bien se puede decir que no lo dejó hasta la entrada de Richie. Elegante como pocos, sus melodías te hipnotizaban y los graves te sacudían, simplemente estábamos a su merced y como es ya costumbre, conquistó. Pocos artistas necesitan tan poco para darte tanto.

Finalmente dieron las 1.30 y llegó el momento esperado, Richie Hawtin tenía mucho que contarnos. Mentimos si no afirmamos que sus dos horas se nos hicieron extremadamente cortas, y es que desde el primer momento nos golpeó con un Techno de alta contundencia y dureza. Tan solo necesitó unos instantes hasta soltar todos sus graves y hacerse con la pista. Por momentos nos desplazaba a los confines berlineses de sonidos industriales, con profundos bombos y oscuras melodías, incluso añadiendo toques ácidos recordándonos a ese Richie Hawtin de gafas y pelo rapado. Sin duda, ha sido la ocasión que hemos podido disfrutarlo en su faceta mas dura dentro de su sonido actual, dejando a un servidor con muchas ganas de más…

Pero lo bueno se acaba, y como hemos dicho, rápido. Larga y fuerte ovación para Richie Hawtin, y es que se le puede querer más o menos, pero siempre tiene algo con lo que sorprenderte. Llegados este momento nos desplazamos rápidamente a la satélite para disfrutar los últimos coletazos de Fabio Florido, del que poco podemos comentar, ya que minutos después de nuestra llegada dio paso a Nastia. Tras los primeros minutos de esta ya sabíamos que este set iba a dar para mucho, por lo que nos dispusimos a escuchar mientras tanto a Gaiser para luego volver.

Poco habría que decir de Gaiser, y es que este artista no sabe lo que es fallar. Con un nuevo disco recién horneado, es de los pocos que aún mantienen el minimal puramente. Sin más, haciendo gala de su buen hacer movía la pista a golpe de bombo y graves con ese sonido tan profundo que despliega, y que para las horas que eran, se agradecía y mucho. Sin duda, una de las actuaciones de la noche.

Y hablando de grandes actuaciones, Nastia. Sonido que se desligó algo más del predominante en la noche, haciéndonos ver su forma de entender el Techno. Con el baile y la dureza como claves principales, en ocasiones nos soltaba abstractas melodías en conjunción con beats ácidos, todo un derroche. Y es que no cabe duda de que Nastia debería haber sido la encargada de cerrar la noche en la Main Room, ya que el pastelazo que soltó Nicole Moudaber es difícil de describir, uno de los cierres mas lentos que un servidor ha vivido.

Como se puede entender, no llegamos a vivir totalmente el cierre de la noche, el cansancio apremiaba y Nicole no merecía un minuto más. Quitando esta última actuación, pudimos disfrutar un evento de altos quilates, con la vuelta por CODE de uno de los artistas más queridos, Richie Hawtin, y con un trato por parte de todo el equipo de Fabrik ideal. Tan solo nos queda ir pensando en la siguiente… ¿Aniversario quizás?.