• Texto: Luis y Manuel

Sería fácil reiterar que pocas murallas han vivido noches tan frenéticas como las que sostienen al Complejo Embrujo, pero es que una vez más, Circus Nation volvió a convertirse en el epicentro del Techno por una noche. Edición que sobrepasa fronteras, expectativas y números, consagrándose aún más si cabe como uno de los festivales referencia del país.

Si hay una característica que hace especial a dicho festival son las instalaciones que disfruta. Un complejo con 3 salas para dar cabida a todo buen clubber que quiera disfrutar de la electrónica mas variada, y unos espacios exteriores para que el avituallamiento inicial sea un motivo especial de encuentro entre amigos. Es por ello que pusimos rumbo hacia Circus Nation sobre las 10, leve cola para acceder a los buses lanzaderas, ampliados un año más para dar cabida a todos los asistentes y rápido posicionamiento para refrescar las gargantas. El ambiente era ideal, y casi se podría decir que normal, la multitud de gente que ya se había desplazado hacía notar el cariño y devoción que se tiene por este festival granadino.

Llegó la media noche, y como aquel lobo que acude a la llamada de la luna, accedimos al recinto. Entrabamos con las ganas y la incertidumbre de conocer quién sería Monodrome, último artista anunciado para el Área Circus Techno, del que sólo sabíamos que tiene una decena de tracks publicados en su sello homónimo. Pero mas allá de despejar nuestras dudas éstas siguieron aumentando, máscara en cara y averigua. Sin embargo, nos quedamos con lo importante, con la música, y es que desde primera hora éste escenario hizo honor al nombre con el que se denominó. Sonido elegante pero contundente, mezclas sencillas que hicieron que el warm up empezara a ebullir a unos horas muy tempranas. Lo que está claro es que no le perderemos la pista a este individuo de las sombras y el oscurantismo.

duart

En la Mainroom, el primer encargado de hacernos vibrar el pecho fue Du’Art, muy avanzado se encontraba ya su set cuando pasamos a verlo, y con él su sonido, desplegando un hardgroove que mantenía a la pista en un continuo baile. Nunca decepciona. Pero nuestro lugar era otro, y es que el granadino Horacio Cruz se encontraba pilotando los vinilos en el Área Circus Techno. Arropado por su público, disponía un Techno sin miramientos directo a la pista, con clase y elegancia de “next level”. A lo largo de su set pudimos escuchar temas como el “Recreate de Hertz”, muy utilizado por él, mientras los vinilos se sucedían, los cuales lo mismo servían de buen abanico por el calor que ya se respiraba, que tiraban la pista abajo.

horacio

Los últimos coletazos de su set tomó unos tintes mas oscuros, creando la atmósfera ideal para lo que acontecía. Finalmente, larga ovación de los presentes y es que no mentimos si afirmamos que se coronó como uno de los sets de la noche. Pero era momento del sonido Polegroup tomando el mando en cabina el 50% de Exium, Hector Sandoval. Cambio que aprovechamos para una rápida escapada y así escuchar algunos coletazos de Uner, el cual se encontraba pinchando más duro de lo que acostumbra, principalmente condicionado por el ritmo impuesto por su antecesor Du’Art. Aunque es cierto que su sonido no terminó de engancharnos y volvimos rápidamente al Área Circus Techno.

Desde primera hora Hector Sandoval, como Exium, quiso llevarse la fiesta a su terreno, con un sonido muy profundo se hizo pronto con el control de la nave. Con gesto serio y prácticamente sin cometer error alguno termino su sesión, fue algo sublime, fue un track de hora y media. Es cierto que aprovechamos los últimos coletazos de su set para salir a escuchar al mítico Emmanuel Top, el cual estaba dando comienzo a su set, primeros compases que parecían no salir de un loop, y aunque los beats ácidos empezaban a tomar presencia, tampoco terminó de engancharnos.

mulero

El reloj marcaban las 3.30, y una de la figura que más ha ayudado a situar al Techno en el lugar que le corresponde tomaba el control de cabina, si, Oscar Mulero. Con una sala atestada, incluso con entradas casi colapsadas y un calor propio de los Warehouse londinenses, el maestro soltaba los primeros compases. La completa oscuridad del sonido PoleGroup tomó la sala y es que Oscar tomó otros derroteros a los que nos tiene acostumbrados por tierras granadinas. Normalmente despliega un sonido algo mas industrial, más musculoso, pero en esta ocasión nos deleitó con toda la oscuridad de su sonido, haciendo honor a su faceta mas viajera. Graves que inundaban y sonidos que penetraban, haciendo de filtro para muchos de los asistentes, solo el oído mas fino era capaz de entender dicho mensaje. Pasó el ecuador de su set, y los componentes rítmicos se hicieron mas presentes, el Oscar más animal tomaba forma y con él el furor de los clubbers que acompañaban. Todo un deleite musical, oscuro, propio, único… Que culminó con toda una conexión extraterrenal, sonidos propios del espacio exterior, sonidos de otro mundo, sonidos de una mente que trabaja en otra dimensión, sonidos para evolucionar, sonidos para sentir…. Sin más, Oscar Mulero.

Finalmente, el sanador y purificador Jonas Kopp (como él mismo se ha definido) tenía la difícil tarea de cerrar una noche mágica. Sin aspavientos alguno, tomó el relevo donde lo dejó Oscar y puso y dispuso a su antojo. Techno de altos voltajes, que haciendo gala de la contundencia que le caracteriza, desgasto las últimas energías de los presentes. Última conexión con las entidades multidimensionales y hora de ese temido momentos, de esa vuelta a la realidad, de esa vuelta a casa.

Un año más, el sabor de boca que nos deja Circus Nation es excelente, una organización de 10 para un evento confeccionado a la perfección, con las dosis ideales de cada vertiente para gusto de todo aquel que quiera pasarse a disfrutar. Tan solo nos queda esperar a que las murallas del Complejo Embrujo vuelvan a abrirse una edición más y nos hagan viajar de nuevo por los inexplorados parajes de la música electrónica. Continuará…

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