04/08/2018: Skynet entró en línea y logró tomar conciencia de sí misma. Durante 12 horas tuvo el control de las máquinas y dio rienda suelta a su plan: bailar con los humanos al ritmo de los sonidos hardcorianos, todos unidos en uno: máquina y hombre con un mismo fin: sentir la contundencia y la fuerza que trasmite esta vertiente de la electrónica.

Me llamo Alonso, un nuevo colaborador que intentará escribir todo lo que mi mente y cuerpo me transmitan en los innumerables eventos electrónicos en los que tenga el gusto de asistir. Mi andadura se centrará mayormente en narrar los numerosos eventos que se realicen por los Países Bajos al ser éste mi residencia actual.

En esta ocasión tuve la suerte de formar parte del equipo de guerreros del AIRFORCE FESTIVAL, cuyo acontecimiento está organizado por un colectivo que es toda una eminencia en los Países Bajos: Art Of Dance, el cual está detrás de la organización  de eventos a gran escala en el país de los tulipanes y otros países como Alemania: Dominator Festival, Masters of Hardcore, Supremacy, Syndicate o Snakepit son algunas sus “obras de arte”.

El tiempo meteorológico era totalmente veraniego por lo que, después de un buen desayuno, cargamos nuestras mochilas con abanicos,  pulverizadores y mucho refrigerio y nos desplazamos hasta Enschede, una ciudad áspera y de interior situada al este de los Países Bajos y muy próxima con la frontera germana. En esta ocasión optamos por el tren como el medio de transporte para desplazarnos por su rapidez y su amplitud de horarios (en esto los holandeses son los reyes). Una vez llegamos a esta majestuosa ciudad de la comarca de Tubancia elegimos un shuttle bus para llegar hasta la base militar de Twenthe. Indicar que la flota de autobuses puesta por la organización era más que aceptable por lo que en cuestión de minutos llegamos a nuestro destino. En el horizonte pudimos contemplar en todo su esplendor la logística bélica de Twenthe: ésta se encuentra dispuesta en una gran llanura de innumerable maleza y vegetación a su alrededor. Algo que nos llamó la atención fue la caminata de 15 minutos que tuvimos que realizar hasta la entrada del festival pero que fue de nuestro agrado ya que la hicimos caminando sobre una pista de aterrizaje interminable y siempre viendo a lo lejos y cada vez más cerca el esplendoroso complejo festivalero que nos aguardaba.

AirForce Festival

 

Esta contienda estaba compuesta por 6 stages muy cuidadosamente localizados y muy cercanos unos de otros, siendo el main principal UNITY, y el “indoor” G-FORCE los que más nos llamaron la atención al disponer de un Sound System de una mayor y exquisita calidad sonora. Además a lo largo de esta base militar la organización dispuso de suficientes lugares para hidratarse, comer, comprar algún que otro recuerdo o curarse alguna que otra herida. Algo que nos llamó la atención, y debido a las altas temperaturas, era el gran uso de pistolas y demás artilugios de agua usados por el público y que eran las delicias de todos los presentes. Era de agradecer poder bailar y de vez en cuando sentir las balas acuosas de alguno de estos soldados de batalla.

Una vez realizada nuestra pertinente vuelta de reconocimiento optamos por elegir el stage UNITY como nuestra base de estacionamiento ya que era al aire libre y disponía a ambos lados de una nutrida arboleda idónea para bailar bajo la sombra. Stages como KILLZONE, HELLFIRE o BLACK BOX eran zonas de batalla en complejos de interior por lo que la temperatura que se alcanzaba a esas horas del mediodía era sólo soportable por maestros hardcorianos experimentados.

Air Force Festival

Al primero con el que pudimos deleitarnos fue con el live de Sefa, un set cargado de sonidos Frenchcore y con muchas melodías, perfectos para los más sentimentales. Los siguientes que pasaron a desfilar fueron los italianos Mad Dog & Noize Supperssor, un set muy del agrado nuestro y lleno de los ritmos más potentes del Industrial Hardcore y del Hardcore más tradicional. Sin duda nos hicieron meternos directamente en faena. No nos quedó más remedio que tener que hacer un breve kit kat y tomar un refrigerio para poder seguir con tal descomunal intensidad. Aprovechamos para pasar por el stage HELLFIRE y ver al bueno de Andy The Core, sencillamente pura metralla pesada, cargada de sonidos Uptempo sin margen al descanso entre track y track.  No pudimos finalizar su set ya que teníamos en mente el poder ver a una de las reinas actuales de la escena Hardcore: Miss K8. La de Kiev está actualmente en la cresta de los artistas más demandados y se lo ha ganado a merito, sets con mucha fuerza, bombos muy conseguidos y una atmósfera puramente aguerrida, sin embargo esta vez no nos llegó a cautivar (como si hizo en el Dominator Festival) y en nuestra opinión no terminó de transportarnos al mundo demencial. Aun así estuvimos presentes durante toda su actuación y acto seguido fue el turno de disfrutar del live de Neophyte, este capo neerlandés, toda una eminencia en este país, nos deleitó con un nuevo set donde celebra sus 25 años como guerrero en 1º línea de batalla: se nos hizo corto, este tipo de live de 30 minutos no dan para más que entrar en situación pero no para expandirse, dicho lo cual sí que nos sacó más de un salto aguerrido cuando entonó alguna de sus míticas producciones con unos graves más actuales, es decir, menos contundentes y más limpios. Mención especial al track “98 To Your Mind”; producciones como ésta son las que te hacen ver porque el Hardcore es pura energía para todos los sentidos.

A eso de las 18h vino en nuestra opinión, el mejor del día. No es otro que Nosferatu. Llevamos siguiendo mucho tiempo a este experimentado piloto de guerra, pero esta vez nos cautivó completamente: un set cargado de producciones clásicas como el “Walking The Line”, mezclas muy conseguidas y un bombo de lo más tradicional. Quizás seamos muy puristas, pero el sonido de siempre a nosotros es el que mejor nos funciona y el que más nos transmite. Sin casi poder recuperarnos el siguiente que lanzó su artillería fue el capitán general Angerfist. Es mucho el respeto que tenemos hacía el, sin duda de lo mejor actualmente en la escena Hardcore, pero en esta ocasión no fue del todo de nuestro agrado, la razón fue que su puesta en escena se limitó a un live de 30 minutos donde hubo un sinfín de mashups y muy poca progresión de uno a otro. Sabemos que los lives son puro arte pero en 30 minutos es complicado poder adentrarse en la química que nos quieren transmitir un set tan corto. Maestría y calidad tienen para ellos pero en nuestra opinión necesitamos de más tiempo para poder sentir en todo su esplendor la historia que nos quieren contar.

Air Force Festival

Eran las 19:30h de la tarde y sencillamente el ambiente bélico era una gozada, tanto las maquinas como los humanos estábamos al mismo son, la atmósfera alcanzada era totalmente de combate. No obstante una batalla se gana con pequeños movimientos que no son previsibles para el enemigo y ese fue nuestro acierto: nos dirigimos al stage G-FORCE donde se cocía una batalla a medias entre el Raw y el Hardstyle. Sabíamos que era una apuesta arriesgada, pero fue todo un acierto, cambiamos los sonidos más aguerridos por otros con menos bpms pero con más contundencia y más melódicos. El sistema de sonido de esta carpa cubierta era sublime y continuamos quemando zapatilla con el live de Public Enemies. Casi sin más miramientos nos preparamos para un plato fuerte donde los haya: Radical Redemption. El holandés fue pura dinamita: quizás no pura bomba de hidrógeno pero si una perfecta bomba inteligente: se trata de transmitirnos y hacernos sentir la mayor contundencia en nuestro interior, y lo hizo y de qué manera: un set cargado de temas melódicos con subidas infernales y bombos de martillo.

Air Force Festival

Eran las 21h y pusimos un alto en el camino para hidratarnos y recargar energías para el asalto final. Volvimos al stage UNITY para ver una de las sensaciones del día, la formada por N-Vitral con Bombsquad, un live que fue increchendo, cada vez más agresivo y con melodías terroríficas.

Eran las 22h y por desgracia nuestra misión en esta batalla tuvo que poner fin. El motivo era que los últimos trenes rumbo a Amsterdam no eran más allá de las 23h de la noche por lo que corríamos el riesgo de haber dormido en la estación esperando el 1º tren del domingo. Toda una odisea.

Por lo que pudimos informarnos la batalla se prolongó hasta las 24h. Skynet hizo de las suyas y esta vez el virus tecnológico no fue virulento sino festivalero y con la misión de que la unión máquina-humano fuese una familia. Quisiéramos destacar el inmejorable ambiente del que pudimos disfrutar. Sin duda cualquier tipo de escena electrónica es pura vida para aquellos que adoramos este mundo pero la escena Hardcore es en la que vemos mayor conexión público-dj y donde mejor se exprime el poder decir “lo he dado todo”, que es en buena manera de lo que se trata.

Destacar la impecable organización y la puesta en escena de tan inmensa artillería, es una gozada poder escuchar Hardcore de tan buena calidad y con tanta contundenia. Sin duda nos quedamos con la química respirable en esta base militar. Gracias a los creadores por dejarnos participar en esta batalla, sin duda quedará en nuestra retina.

Volveremos. Claro que lo haremos. Las batallas se ganan o se pierden, pero de eso no se trata, se trata de poner tu firma en la historia, y los chicos de Art Of Dance lo están haciendo apostando con eventos de calidad y contundencia. Cambio y corto.

Autor: Alonso VR