La primera edición de cualquier festival siempre es una experiencia llena de sorpresas. Normalmente en el buen sentido, con el descubrimiento de nuevas propuestas musicales en espacios distintos a los que ya acostumbramos. Otras veces en el malo, con proyectos que desgraciadamente no marchan debidamente, no tienen suficiente público, o directamente se convierten en un sonoro caos (nunca mejor dicho).

Pero el buen trabajo siempre lleva unido el éxito, cosa que pudimos comprobar el pasado sábado 15 de septiembre con la primera edición de Oh, See! Fest que se celebró en Málaga. El festival nace para cubrir la oferta de música indie en la ciudad andaluza, un sector no demasiado explorado recientemente en esas tierras, y que viene a servir igualmente como una despedida del verano por todo lo alto, a modo de gran celebración musical.

Grow Sound aterrizó en el lugar para disfrutar del prometedor espectáculo, y las buenas sensaciones llegaron nada más entrar por las puertas del Auditorio Municipal de Málaga, recinto donde se instaló el festival. La entrada era absolutamente fluida,con toda la seguridad y comodidad que se pueda exigir, y una vez recogida la acreditación pudimos comprobar que la compra de tokens y las barras con bebidas seguían la misma línea.

Mientras el muy humilde escenario Mondosonoro amenizaba nuestra primera cerveza con diversos grupos emergentes, comenzamos a bucear entre el enorme buen rollo y pasión por la música que se respiraba en el ambiente.

Los Planetas #OhSeeFest 2018Todas las fotos © JavierPhotoRosa | Music Photographer

Posted by Oh See Fest on Saturday, September 15, 2018

 

Justo cuando nos empezábamos a adentrar en el recinto principal, Coque Malla encaraba la recta final de su actuación con temas tan sonados como No puedo vivir sin ti. El Auditorio empezaba a llenarse, el calor malagueño apretaba y el miedo por las previsiones de lluvia desaparecía bajo un cielo totalmente despejado.

Más pronto que tarde, sin saber muy bien como pero con las intenciones muy claras, La Casa Azul alunizó en el escenario principal equipados con multitud de pantallas, gafas robóticas, guitarras-piano y demás parafernalia disco-funk. La banda catalana, fiel a su estética ochentera, parecía salida de una peli de ciencia ficción de serie B, y pronto empezaron a disparar sus grandes hits rompepistas, metiéndose rápidamente a todo el público en el bolsillo.

Su actuación fue una fiesta directa, sin mayores complicaciones ni pretensiones, cargada de buen rollo, de ritmos electrónicos y de letras pegadizas. Pudimos bailar dos singles de su inminente nuevo disco, La Gran Esfera, que demostraron el buen estado de forma en el que se encuentran.

La siguiente parada fue la actuación de Iván Ferreiro, que aparecía rodeado de músicos para acompañarle en un proyecto en el que él es el protagonista pero que poco tiene de solitario. El artista, con su voz tan reconocible y sus idas y venidas a través de multitud de estilos y sonidos, es ya un tipo que no puede faltar en el menú de cualquier festival indie español que se precie.

Sus temas fueron cantados a los cuatro vientos, muy ovacionados, y para un servidor se convirtió en una de las grandes sorpresas del festival. Mostró una enorme exquisitez musical rociada con ese aire tan de cultura pop, junto a una gran pasión por su trabajo y su agradecido público. Buena prueba de ello fue la tracklist, celebrada de forma palpable, cerrando con dos bombas tan reconocibles como Turnedo y Cómo conocí a vuestra madre.

Desde el Oh See Fest se ve la playa vacía… Grande Ferreiro

Un placer disfrutar en nuestro escenario de la magia de un artista colosal. Gracias Iván Ferreiro

Posted by Oh See Fest on Saturday, September 15, 2018

 

Después de reponer energías nos preparamos para el plato fuerte de la jornada: el regreso a Málaga de Los Planetas, casi 20 años después de su último concierto en la ciudad. El grupo granaino viajó a las tierras malagueñas atravesando los montes y aterrizó dispuesto a descargar toda su artillería. Amados por muchos, odiados por cada vez menos, pero siempre de una importancia e influencia vital en la historia del indie español. Dejaron muy claro que las discusiones acerca de su sonido, su ¿controvertida? mezcla de estilos y los “memes” tan recurrentes hacia la voz de Jota son cosa del pasado.

El arranque del concierto nos sumergió de lleno en el lado más atmosférico de la banda, a través de himnos recientes como Islamabad (de su último y celebrado álbum, Zona Temporalmente Autónoma) o a través de otros ya míticos, como Corrientes Circulares en el Tiempo. El autobús de Los Planetas iba y venía saltando entre discos, épocas y generaciones, mostrando perfecta alianza entre los temas más clásicos con los más recientes, su lado más rock con el más flamenco, su atmósfera más shoegaze con la más festiva.

Impagable el momento en el que el destino quiso que, mientras tocaban Un buen día, irónicamente el cielo se viniera abajo con una brutal lluvia que en esos momentos ya se creía olvidada. A estas alturas poco le importa a Jota y los suyos cualquier tipo de furia que descargue sobre ellos, climatológica o no, por lo que semejante acontecimiento no hizo sino convertir el momento en algo memorable para el entregado público. Por suerte o por desgracia, apenas duró unos minutos.

Y con ellos llegó la Tormenta… Los Planetas contra viento y marea

Si algún grupo podía desafiar los elementos esos eran Los Planetas #Unbuendía bajo la tormenta…Un momento único!

Posted by Oh See Fest on Saturday, September 15, 2018

 

Después del viaje planetero, Sidonie tomaron el relevo y dejaron claro que dos décadas en esto de los escenarios no son nada. No podía estar más lejos de la realidad su recurrente coletilla de Peor Grupo del Mundo, en honor al reciente álbum del mismo nombre. Su gira por el 20 aniversario de la banda es algo digno de celebrar, y el concierto ofreció un más que merecido repaso a toda su discografía y sus grandes éxitos. No faltó a su cita Carreteras Infinitas o su nuevo single Maravilloso, paseo de Marc Ros entre el público incluido.

La despedida del festival la vivimos de la forma más festiva posible, con la sesión de ELYELLA. El mono y su compañera iban cargados con una buena artillería de electrónica indie, con ganas de hacernos bailar y muy buen rollo, algo que a esas horas funcionó genial en la abarrotada pista del Auditorio. Nos quedamos con la reciente colaboración que han hecho junto a Viva Suecia, en el tema Todo lo que importa.

Estamos seguros de que el éxito del festival no ha hecho nada más que comenzar. Hay plena confianza en él, y todo apunta a un futuro muy prometedor, como bien demuestra el anticipadísimo lanzamiento de las entradas para la próxima edición del 2019. Podéis adquirirlas pinchando aquí.

Son muy buenas las sensaciones que nos ha dejado la primera edición de Oh, See! Fest. Le deseamos lo mejor, y esperamos que acabe posicionándose como uno de los grandes referentes dentro de los festivales indie en el sur de nuestro país.

Allí estaremos para contarlo.